Elvira Reflects On the Dream Act Deception

Posted on December 27, 2010

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El sueño fue una pesadilla
Por Elvira Arellano  (English Translation  follows)
A veces cuando uno entra en un teatro de cine en medio de  la película, se
termina aplaudiendo los protagonistas  equivocados.
Vamos a hacer una pequeña reseña del proyecto de ley  “Dream”. El senador
Durbin de Illinois se hallaba bajo mucha presión de parte  del movimiento
pro reforma migratoria para que apoyara un proyecto de ley de  reforma
integral introducido por el congresista Luis Gutiérrez. En realidad  Durbin había
lanzado un candidato como contrincante a Gutiérrez en las  elecciones, pero
aquel candidato fue rotundamente derrotado. La respuesta de  Durbin incluya
introducir al proyecto de ley “Dream” (“Sueño”) que disponía la
legalización de estudiantes universitarios quienes habían sido a este país sin
papeles, por sus padres.
Durbin hizo campaña en la comunidad latina a base de este  proyecto de ley
para establecer su credibilidad entre los votantes, pero no hizo  un mayor
esfuerzo para lograr que se aprobara en el  Congreso.
Durbin y Rahm Emmanuel, que patrocinaban a Barack Obama  como candidato
presidencial en Illinois, y fueron sus aliados más cercanos, se  expresaron con
claridad que una reforma integral de las leyes de inmigración no  iba a
intentarse hasta el primer año del segundo plazo de Obama como presidente.
Emmanuel hizo tales declaraciones a pesar del hecho de que Obama prometía que
iba a lograr la aprobación de una ley integral en los primeros 100 días de
su  gestión como presidente.
En dos años el Congreso, con una mayoría demócrata, no  auspicio ni una
sola audiencia sobre proyectos de ley que disponían una reforma  migratoria.
Acuérdense que la reforma migratoria constituya un compromiso  bipartidaria y
una coalición amplia. El proyecto de ley Dream no le ofrecía nada  a la
oposición y por lo tanto, a pesar de que hubiera beneficiado a solo una
fracción de los indocumentados, jamás tuvo una posibilidad de haberse aprobado.
En las vísperas de la elección de noviembre, el senador  Durbin, la Casa
Blanca y los líderes demócratas se hallaban bajo una tremenda  presión para
ganarse el voto latino. Durbin aprovechó una vez de su vieja  táctica de
enfatizar su apoyo para el proyecto de ley “Dream”, a pesar de saber  muy bien
que no tenía ninguna posibilidad de ser aprobado en el senado. Le lanzó  una
campaña masiva involucrando miles de estudiantes para promover el proyecto  “
Dream” como un sustituto para una reforma integral. Al fin los congresistas
latinos también lo apoyaron a pesar de que sabían que no se iba a poder
aprobar.
A pesar de que la derrota del proyecto de ley fue una  cosa que sabían que
iba a suceder, Durbin y los demócratas ahora se pintan como  los mejores
amigos de los latinos y echan toda la culpa a los republicanos por  la derrota.
A la vez han bajado la demanda original de legalización para todos,  a una
que solo pide legalización para un máximo de tal vez un millón que  disponen
de los recursos para ir a la universidad, o de otra manera entrar en  las
fuerzas armadas para ir a pelear en Afganistán.
Esto permite que la administración siga deportando a  1,100 personas cada
día. Es un compromiso que han hecho para el año que entra,  ya que no van a
estar deportando a los “soñadores”.
Si el presidente y el liderato demócrata creen que este  engaño va a ser
eficaz, han de estar pensando que los latinos somos tontos. Han  de estar
olvidando que cada vez que se deporte a uno de los 1,100, los  familiares y
compañeros de trabajo saben que esto sucede bajo los ordenes del  presidente
Obama.
El proyecto “Dream” fue un cruel engaño de parte del  partido demócrata. Y
ya el presidente Obama tiene solo un camino abierto para  redimirse: Con
una moratoria que suspende las  deportaciones.
Extendimos la mano a los que fueron decepcionados por lo  del proyecto “
Dream” a que se unan con nosotros en la lucha para una  moratoria.

 
The Dream was a  Nightmare
By Elvira Arellano
Sometimes when you come  into a movie after it is half way over, you end up
rooting for the wrong  characters.
Let’s review the “movie” of  the dream act. Senator Durbin of Illinois
introduced the dream act in 2002.  Durbin was under intense pressure from the
immigration movement to support  legislation for comprehensive immigration
reform introduced by Congressman  Gutierrez. Durbin had actually run a
candidate against Gutierrez but that  candidate lost badly. Durbin responded by
introducing the dream act, providing  legalization for college students who had
been brought to this country by  undocumented parents.
Durbin  campaigned in the Latino community on this bill as if it was his
Latino badge of  honor – but never really tried to get it passed.
Durbin and Rahm Emmanuel,  Obama’s sponsors for the Presidency in Illinois
and his closest allies, made it  clear that comprehensive immigration reform
would not be fought for until the  second term of a democratic president.
Immanuel made these statements even  though Obama was promising to pass
immigration reform in the first 100 days of  his administration.
For two  years, the democratic congress never held a single hearing on a
bill for  comprehensive immigration reform. Remember, comprehensive
immigration reform was  a compromise that represented a broad bi-partisan coalition.
The dream act  offered noting to the opposition and therefore had no chance
to pass, even  though it would legalize only a small number of young  people.
Senator Durbin, the White  House and the Democratic leadership, were under
great pressure to win the Latino  vote going into the November election.
Durbin reached back for his old stand by,  his “Latino Badge”, the dream act,
knowing it had no chance to pass in the U.S.  Senate. A massive campaign was
launched and thousands of students recruited to  substitute the dream act
for comprehensive immigration reform. Finally, members  of the Congressional
Hispanic Caucus caved in – although they too knew that the  dream act would
never be passed.
With the expected defeat of the Dream Act in the U.S. Senate, Durbin and
the Democrats are now claiming to be the best friends of the Latino community
and blaming the Republicans for the defeat of the dream act. At the same
time,  they have lowered the demand from legalization of the 12 million to
legal status  for one million young people who can afford to go to college or
who are willing  to go to Afghanistan.
This position allows the White House to continue to deport 1100 people
every day, a commitment they have made again in the coming year – since they
will not be deporting the dreamers.
If the President and the Democratic Leadership think this deception will
be effective then they must think Latinos are fools. They must be forgetting
that every time one of the 1100 is deported each day, that that persons
family  members and friends and fellow workers know that President Obama has
ordered  it.
The Dream Act was a cruel deception on the part of the democratic party.
President Obama now has only way to redeem himself: with a moratoriuim on
deportations. We invite those who were caught up in this cruel deception to
join  the movement for the  moratorium.

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